«En el terreno de la seguridad, los chinos consideran el mar de la China Meridional como un "mar ancestral" y destacan los principios y derechos de la soberanía territorial y otras cuestiones, mientras los americanos insisten en el hecho de que la mayor parte del mar de la China Meridional es "alta mar" y destacan la "libertad de navegación basada en el derecho internacional". Detrás de esta disputa sobre las reglas, existe una disputa geopolítica». Así escribe Wang J isi, exponente de la vieja escuela del «ascenso pacífico» chino, en el prefacio del libro de su exalumno Zhao Minghao, Moderación estratégica (Beijing, 2016).
En realidad, la libertad de navegación y la soberanía de las aguas territoriales se perseguían desde hace siglos en los mares mundiales y asiáticos, antes de que el ascenso chino transformara la intrincada maraña de reivindicaciones en el mar de la China Meridional en un nuevo capítulo de reparto del imperialismo.


