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General Motors negocia con el régimen nazi

El profesor de Historia de la Universidad de Yale, Henry Ashby Turner jr. (1932-2008), en su libro de 2005 General Motors and the Nazis ha reconstruido las relaciones entre Opel y el régimen nazi.
El historiador precisa que ha tenido pleno acceso a los archivos de GM y de sus filiales extranjeras y asume toda la responsabilidad del escrito. El texto, rico en detalles, ilustra a través de un caso particular las relaciones entre el poder económico y el poder político en uno de los periodos más difíciles de la historia.

Opel y el poder político 
Después del ascenso al poder de Adolf Hitler en 1933, se crearon estrechas relaciones de colaboración entre Opel, propiedad en un 100% de General Motors, y el nuevo gobierno. Para GM, Opel era la principal compañía automovilística fuera de los Estados Unidos; para el gobierno nazi la sociedad de Rüsselshcim, en Hesse, proporcionaba el acceso a la tecnología americana y, a través de la exportación, garantizaba un flujo de dólares para ser utilizado en la importación de productos alimentarios y materias primas, que escaseaban en Alemania.

Hitler había declarado públicamente su intención de no tocar la propiedad de Opel, aunque dentro del partido nazi el gauleiter de Hesse, Jakob Sprenger, era de otra opinión. En la Alemania de Hitler la denominación de gauleiter se refería a los jefes regionales del partido, leiter (líder) y gau (región). Sprenger tenía una profunda aversión a la propiedad extranjera en Alemania: era un nacio­nalista, miembro del partido nazi desde
1922; Hitler lo había hecho gauleiter de Hesse en 1927 y gobernador en 1933.
Sprenger tuvo la oportunidad de inter­venir en Opcl cuando, en 1938, dentro de la sociedad se produjo un fuerte en frentamiento entre el jefe ejecutivo ( director general), el americano Cyrus Osbom, y el tesorero y Betriebsfohrer (líder de la empresa), el alemán RudolfFleischer.

AMIANTO en Opel España

El sindicato CGT, había solicitado una revisión exhaustiva a la multinacional del personal que pudiera haber estado en situación de riesgo, al carecer GM de medidas de seguridad entre los años 1982-1986.



El amianto continua permitiéndose licencias,  o mejor dicho, los mal llamados sindicatos de clase en Opel, jamas le combatieron con suficiente vehemencia, excepto honrosas excepciones.El sector critico de CCOO y CGT estuvieron y están defendiendo que, las pruebas se realicen a todos los trabajadores que las soliciten y pasaran por la nave 21.


INSPECCION DE TRABAJO de Zaragoza REQUIERE a Opel ESPAÑA para ampliar el listado de trabajadores afectados.  “… también a aquellos trabajadores que intervenían en esta área, en las tareas auxiliares y complementarias…”.

“… se deberá incluir en el citado protocolo a la totalidad de los trabajadores que han solicitado su inclusión en el mismo, bien entendido que la misma se hace con una finalidad exclusivamente preventiva, considerando siguiendo el criterio de la sentencia del Tribunal Supremo de 30 de Junio de 2010, que corresponde a la empresa acreditar objetivamente que por su actividad dichos trabajadores no estuvieron expuestos al amianto, aspecto éste que la empresa no puede probar.”

Resolución de Inspección de Trabajo, al entender que de esta forma la multinacional vendrá obligada finalmente a incluir a todos los trabajadores y ex trabajadores que solicitaron su inclusión en el protocolo establecido del amianto y a realizarles los reconocimientos médicos que en su día la multinacional les negó durante más de 30 años.

Durante todo el siglo XX se generalizó su uso alcanzando las mayores cotas en la década de 1970, a partir de la cual ha disminuido drásticamente en los países desarrollados debido a sus efectos sobre la salud de los trabajadores.
El silencio sobre los daños provocados por el asbesto tiene que ver con la enorme cantidad de usos de esta sustancia en la industria y en la vida cotidiana. Esto no significa que el asbesto sea técnicamente insustituible. Significa que la industria ha buscado muchos cómplices para crear una trama de intereses que haga más difícil su reemplazo.

El amianto, una vez inhalado, se instala en el pulmón y es muy difícil de eliminar. El organismo moviliza contra él su sistema inmunitario y una primera línea de macrófagos. A pesar de todo, las fibras desencadenan una fibrosis, un espesamiento de los pulmones que se va manifestando poco a poco por una insuficiencia respiratoria y también por alteraciones genéticas en las células de la pleura y de los pulmones, que son causa del cáncer.

Las muertes por amianto se cuentan por miles en todo el mundo y por ese motivo, la tendencia internacional es la prohibición de esta sustancia y su reemplazo por otras de menor riesgo. Sin embargo,  “Hay un pacto de silencio. La prohibición europea sobre el amianto no evita que esté presente en nuestra vida y entorno laboral”.

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General Motors (SAIC-GM)



SAIC-GM

«Estamos pagando por sus pensiones en los EE.UU... y  ellos todavía no se dan cuenta»:
es la afirmación atribuida a un directivo chino de Shanghai General Motors (SAIC-GM) durante la crisis que en 2009 llevó a la bancarrota de General Motors (por Michael J. Dunne, merican wheels, chinese roads, 2011).

La crisis de GM 

Los años de la crisis financiera mundial de 2008 marcan el traslado del testigo de la industria automovilística de los países occidentales a China. La crisis de Detroit con la quiebra de General Motors y Chrysler coincide con el despegue de la producción automovilística china, que pasó de 9,3 millones de vehículos (coches y vehículos comerciales) en 2008 a 28, mil millones en 2016, una multiplicación por tres en solo ocho años.
SAIC-GM es una joint-venture 50-50 constituida en 1997 entre General Motors y SAIC (Shanghai Automotive Industry Corporation) Motor, compañía automovilística de propiedad de municipio de Shanghái.
Incluimos el P.D.F. del documento