Segunda década del siglo XXI


Este documento ha sido realizado en la segunda década del siglo XXI. Seguramente algunas de sus precisiones puedan ser modificadas por los avatares políticos que ha creado la globalización y fundamentalmente la crisis del 2008 que ha durado excesivamente, lo cual ha podido acentuar en una linea u otra cierta modificación del documento. Espero que esto ultimo se tenga en cuenta y posiblemente habría que replantearse algunas cuestiones de las descritas. No obstante como trasformación  o inicio de trasformación de nuestra clase creo que sigue teniendo vigencia.  

Incluimos el P.D.F. del documento

La UE y el eje renano en la nueva fase estratégica

«Los tiempos en los que podíamos depender completamente de otros, hasta cierto punto han terminado. Es mi experiencia de estos últimos días. Nosotros, los europeos, debemos tomar el destino en nuestras manos». 
Hay frases destinadas a resumir el signo de un período, y tal vez será así para el discurso de Angela Merkel en Múnich el 28 de mayo, en la «carpa de la cerveza» de una iniciativa electoral de la CSU. Otras palabras han precisado su significado: esto debería ocurrir «en amistad» con los Estados Unidos y Gran Bretaña, y «como buenos vecinos» con los demás, incluida Rusia; la relación atlántica continúa siendo crucial. Pero aquel que se ponga «anteojeras nacionales», y no espere al mundo, está condenado a quedarse «al margen». 
Es la línea de la «reciprocidad transatlántica», en el pasado enunciada por Wolfgang Schauble, y es la prospectiva que ya hace veinte años veíamos como «transformación de las relaciones atlánticas». No una ruptura entre Europa y América sino una relación redefinida sobre bases paritarias, donde la UE vería tutelada desde la autonomía estratégica sus intereses específicos de potencia. 

Vendas nacionales en los ojos

Los que no ven «lo evidente a nivel nacional», y no miran al mundo, están condenados a acabar «en los márgenes». Lo ha dicho la canciller alemana Ángela Merkel: hay que aprender de los máximos representantes de la clase dominante, sopena de seguir siendo sus esclavos. El viejo orden mundial se está deshilachando. Nuevos colosos, como China e India, se afirman como potencias globales. Estados Unidos difunde incertidumbre, la nueva doctrina America First debilita las alianzas tradicionales, en Europa y en Japón. Gran Bretaña ha tomado el camino del Brexit en las peores condiciones, con Theresa May fustigada por la apuesta electoral perdida. Posiblemente, Londres busque un compromiso que salve la permanencia en la unión aduanera y en el mercado único, pero la debilidad del aislamiento aterra a la City y al Banco de Inglaterra, ante el espectro de retorno de los años Setenta. La UE ha elegido la contraofensiva. Los plenos poderes conquistados por Emmanuel Macron a paso de carga relanzan el eje franco-alemán, la defensa europea y la integración de la federación del euro. 

Entonces, ¿qué hay que aprender? Primero, hay que conocer los acontecimientos mundiales. Si se mueve el imperialismo europeo, y busca su autonomía estratégica, es porque el imperialismo chino ya está entre los jugadores mundiales, mientras que el imperialismo americano amenaza con arreglársela por su cuenta. Segundo, hay que conocer las clases mundiales. Si la clase dominante en Europa se organiza en los poderes europeos, es vital para los trabajadores pensar de modo europeo para pensar de manera mundial. Miremos la catástrofe de la gauche parlamentaria en Francia, aniquilada en los viejos feudos del PS o reducida a una patrulla que se hace eco desde la izquierda del soberanismo del Front National. Se sueña con un nuevo turno social, la par­tida de retorno a las plazas cuando Macron imponga con sus ordenanzas las liberalizaciones y la reforma del trabajo. La oposición a la reestructuración europea es sagrada, pero el desquite de la plaza es un viejo mito del maximalismo y un sucedáneo del parlamentarismo, si no comprende los verdaderos términos de la confrontación. Una lucha de defensa es posible, aunque al precio de tejer con paciencia una orientación y recomposición de las fuerzas. Y tendrá sentido solo comprendiendo que el campo de batalla es el de Europa. Precisamente, sin «vendas nacionales en los ojos». 

Viejos desechos y nuevos mitos


Ahora que la economía en la UE está remontando, ¿se aflojará la presión para la disciplina sobre el déficit y sobre la deuda pública, sobre la flexibilidad de salarios y del mercado de trabajo, sobre la fiscalidad, sobre la eficiencia jurídica y normativa, sobre la concentración de los bancos y sobre todo lo que requiere la lucha por la competitividad? Es poco probable, salvo alguna dosificación circunstancial. La reestructuración europea no se reduce a un tira y afloja sobre algunos decimales entre la Comisión de Bruselas y los gobiernos nacionales. Es una decisión impuesta por la contienda global, donde Europa y los Estados Unidos están en declive relativo frente a los nuevos gigantes asiáticos: pensemos solo en China y el flujo de capitales que está dirigiendo por la Nueva Ruta de la Seda. Es el ciclo del declive atlántico y de la nueva fase estratégica. Durará varios años y será una cadena de tensiones, de crisis y de conflictos, porque el cambio global es colosal. 
Esta es la contraofensiva europea anunciada por Emmanuel Macron, un mercado de trabajo al estilo alemán y un plan de medidas clave introducidas a un ritmo sostenido, con los procedimientos acelerados del mandato. Y un salto en la integración europea, por iniciativa de París y de Berlín. 

Hay dos cosas que los trabajadores tienen que saber, en el nuevo ciclo que se abre. Los partidos del maximalismo, las direcciones sindicales, el teatrillo televisivo de su política, todos ellos no saben o no quieren saber en realidad lo que es la UE con sus poderes, en el sentido de que Europa desde hace décadas ha sido la elección estratégica de las clases dominantes del Viejo Continente, y que Europa sirve a sus capitales para aguantar el choque con los demás colosos mundiales. No tienen ni idea, y de hecho hoy corren detrás de los desechos ideológicos del populismo y del estatalismo soberanista, la gauche tras el Front National, la Liga Norte o los Cinco Estrellas: un parlamentarismo impotente, en busca de los votos de estratos intermedios y pequeñas burguesías asustadas. Mañana correrán detrás del imperialismo europeo, cuando estén listos para usar los nuevos mitos de la Europa que protege, de la Fortaleza Europa, de la defensa europea en la contienda. Contra la burguesía europea, la única defensa de clase puede estar en Europa, y desde allí ser una batalla internacionalista. Esta es la otra cosa que hay que saber. 

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DIGNIDAD, LUCHA Y ORGANIZACIÓN


En primer lugar, la política reformista impulsada últimamente por el PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos etc., es más que pragmática, y las direcciones de los sindicatos mayoritarios lo son, por ello, protestan contra los efectos de las decisiones políticas, y no contra sus causas. ¿Por qué ocurre esto así?, en mi opinión estas direcciones se han solidificado como instituciones poco dinámicas, muy burocratizadas y centralizadas, que en la mayoría de los casos amortiguan los impulsos y luchas que se generan en la base del sistema productivo.
¿Hacia dónde camina el futuro?, el futuro es más que incierto, después del Brexit y las medidas proteccionistas de Trump, los mercados son insaciables, la dirección de la UE eje Berlín-París, y el FMI exigen más sacrificios en el altar del mercado, planteando que se deben de reducir todavía más los derechos sociales. 

Cifras política sobre la recuperación y gesticulaciones proteccionistas


En la reunión de mediados de marzo de los ministros de Finanzas y de los ban­queros centrales del 020 en Baden Baden, Washington ha obtenido la omisión del tra­dicional rechazo del proteccionismo que ha aparecido en los comunicados del consenso en los últimos años.

La primera respuesta ha llegado desde Berlín, donde Angela Merkel ha presidido la reunión de los jefes de las cinco insti­tuciones multilaterales del cártel liberal: FMI, Banco Mundial, OMC, OCDE y OIT-Organización Internacional del Tra­bajo. Su comunicado reivindica el éxito del «enfoque común de cooperación en la política económica internacional» e indi­ca en la presidencia alemana del 020 una «oportunidad importante para dedicarse a las cuestiones urgentes» de la economía y del reparto de los «beneficios de la glo­balización y del cambio tecnológico». El lema es: «Los desafíos  globales requieren atención global, responsabilidad global y soluciones globales». 
Los reunidos de Berlín no evocan la amenaza de medidas proteccionistas. Lo ha­cen, con gradaciones diferentes, los infor­mes primaverales del Fondo Monetario, de la OMC y del BCE. Un apunte del informe anual del BCE redimensiona el episodio de Baden Baden, afirmando que los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del 020 «se han empeñado en consultarse estrechamente sobre los mercados monetarios y en evitar cualquier forma de proteccionismo en las políticas comerciales y de inversión». La afirmación tiene el valor del testimonio personal de Mario Draghi, quien precisa el anuario participa en las reuniones del G20.

Pívot equilibrado" de Rusia en Asia


El interés de Rusia por Asia tiene una historia secular a sus espaldas, tam­bién debido a su ubicación geográfica. Yuexin Rache) Lin, de la escuela Lee Kuan Yew de la Universidad de Singa­pur, cita al cosaco Ermak, que con sus campañas militares en el siglo XVI co­menzó la expansión rusa en Siberia, y los contactos del siglo XVII con la Chi­na de la dinastía Qing.

Pero el pivot hacia Asia, en el sentido de un viraje hacia ese continente im­plica no tanto el concepto de la expansión como más bien el de la reacción a las presiones externas provenientes del frente opuesto, el occidental.


"Pívot" de ayer y hoy
Desde este punto de vista, el actual no es el primero. Lin recuerda el precedente de hace 160 años, cuando al movimiento hacia Asia le siguió la derrota de las tropas rusas en la guerra de Crimea en 1856: bloqueado temporalmente en Europa, el ministro de Exteriores ruso Aleksandr Gorchakov inició la campaña de expansión imperial en Asia central. Pero en aquel momento el centro del mundo seguía siendo Eu­ropa, y finalmente hacia allí volvió la atención rusa, sobre todo después de que el ascenso de Alemania revolviese las aguas.
Según la tesis de Lin, hoy en día el mundo ha cambiado, y «los factores de­terminantes de la potencia no están sólo en Europa u Occidente», nuevas potencias han aparecido en Asia. Por esta razón un «pivot back, un puro y simple regreso a Occidente, ya no es tan seguro como en el pasado: «En una verdadera política multipolar las relaciones con Asia son tan importantes como las existentes con Europa». Si Rusia juega bien sus cartas, la perspectiva de ser una verdadera potencia euroasiática hoy puede volverse realidad (Valdai, 22 de diciembre de 2016).

El Norte en el año "electoral" de la restructuración china


El marxismo siempre ha estado muy atento a lo que se movía en China. Actualmente el Dragón, despertado por el capitalismo, es la potencia continental que sacude las estructuras globales y arroja a centenares de millones de asalariados sobre el proscenio de la historia. Precisamente por esta razón, requiere todavía más atención. Fácilmente, en Italia y en España recibe poca.

Este año se prepara el XIX Congreso del PCC, el Partido Estado de la burguesía china. La fütura dirección del pluralismo mandarín dará indicaciones sobre la füerza de la línea reformista, el ritmo de la reestructuración en China y, por lo tanto, de su ascenso imperialista.


Los tiempos del mandato reformista
Obviamente, las otras capitales del imperialismo observan cuidadosamente. Para Robert Zoellick, vicesecretario de Estado de George W. Bush, el próximo Comité Permanente del Politburó señalará las intenciones chinas, «también sobre la transición económica». El Financia/ Times se pregun­ta: ¿Xi Jinping pretende desafiar la tradición y preparar las bases políticas para un tercer mandato en 2022? Jonathan Brookfield, del Fairbank Center for Chinese Studies de Har­vard, recuerda que en Pekín no parece tiempo de tradiciones. El Comité Permanente ya ha sufrido la reducción de nueve a siete miembros y la purga de un exmiembro, el «Tigre» Zhou Yongkang. Xi podría violar los límites de edad prolongando el mandato del jefe de la Comisión disciplinaria central Wang Qishan. Wang es el brazo am1ado contra 'la corrupción y continúa como permanente desde el sexto Plenum de octubre. Según Global Times, para doblegar la «resistencia pasiva» de los gobiernos locales.

La influencia de los EE.UU. en Sudamérica y el aprendizaje de Donald Trump

El Trump que ladra no muerde: esta es la valoración del Washington Post sobre una propuesta de renegociación del NAFTA enviada desde la nueva Administración para un examen del Congreso. El nuevo presidente de los Estados Unidos continúa usando un tono duro contra el acuerdo de libre comercio norteamericano, pero esta primera propuesta es «conciliadora en el tono» y «convencional en la sustancia»

Compromiso conciliador 

También el Wall Street Journal ve «modificaciones bastante modestas» requeridas por el NAFTA, fruto evidente del «compromiso» entre las corrientes liberales y proteccionistas que dividen tanto a la Casa Blanca como al Congreso. Se nota «él es fuerzo de La Administración de equilibrar constituency dispares»; un esfuerzo registrado además con alivio por los mercados accionariales y cambistas entre dólar y peso mexicano.

Familia de varias rentas y socialdemocratización

En los apuntes para la Convención nacional de 1980, una ficha resume algunos datos del Informe Censis de aquel año. El 62 % de trabajadores autónomos y el 84% de los agricultores desarrollan una doble actividad. En pocos años el número medio de componentes de la familia ha descendido de 3,6 a 3,4 miembros, «ha aumentado el número medio de perceptores de rentas por familia, de 1,6 a 1,9».
Encontramos en la relación para el Centro Nacional Ampliado en marzo de 1981 Ampliado una evaluación más orgánica que subrayaba el núcleo de la cuestión: en la nueva forma de la «familia de varias rentas» se suman dos rentas diferentes, y esto es consecuencia del aumento de la ocupación femenina administrativa y burocrática. 

La evaluación de Cervetto sobre las «estratificaciones en la madurez imperialista de la metrópolis italiana» contiene una premisa referente al nexo entre la estrategia, el análisis social y el desarrollo del partido. En el cuadro estratégico  delineado en los primeros años Sesenta en torno a las previsiones del desarrollo italiano, el intento era trabajar con «Lenin más la trama americana»:  « La idea era: desarrollar el partido durante el desarrollo pleno de una  metrópolis imperialista, utilizando historia/tradición y tiempos antes de que concluyese el despegue, como en la trama americana, sin el partido leninista. Sabíamos perfectamente que el despegue imperialista habría provocado la proletarización, pero sabíamos también que habría provocado la estratificación salarial.  Atribuíamos 20 años al proceso objetivo y subjetivo (partido leninista).Afortunadamente los erro­res sobre los "tiempos" han compensado el retraso histórico del partido.


Se requerían más de 20 años para que la maduración imperialista crease una estratificación salarial de un tipo que confinase en los márgenes al partido que no se ha enraizado, o solo en algunos estratos, a la espera de que las contradicciones mundiales lo hagan saltar todo por los aires.
Pero mientras tanto, ahora, la estratificación se está · complicando enormemente». Se recordará el carácter fundamental de esta reflexión: es de los "Cuadernos" que hemos vuelto a proponer en la premisa a este tercer volumen de la historia de Lotta Comunista. Son las "Tesis" de 1962, expuestas en Roma en la segunda Convención del Movimiento de la Izquierda Comunista: estamos en el corazón de la «tarea inédita» de enraizar una organización sobre el «modelo bolchevique» en una metrópolis imperialista madura.

En la confrontación entre los tiempos de inserción de una fuerza leninista y los tiempos del proceso de socialdemocratización, la carrera real se hacía más contradictoria de lo previsto, y
Extendida la ventana de oportunidad para el partido. Lo que añade la reflexión  sobre la mutación de los años Ochenta es que la  « gratificación social ha adquirido nuevas características. Se fueron analizan con lucidez científica, para, comprender las desventaja» objetivas en las ideologías y en las psicologías sociales les de los nuevos estratos la madurez imperialista, como las contradicciones que, en cambio, podían empuñadas por la política revolucionaria.

En la relación de marzo de 1981, una larga nota Cervetto compara el «modelo francés de estratificación salarial» a la situación italiana, y encuentra que años Setenta habían visto un acercamiento, con el aumento acelerado de los estratos administrativos. Entre todos los estratos salariales se había verificado la tendencia a la proletarización, pero había producido «una modificación»; «Ha aumentado la población femenina activa empleada (pero no la población femenina activa). En la población activa no dependiente (especialmente el artesanado, comercio y servicios) prevalecen los hombres.

La población activa femenina se ha transformado auxiliar agrícola (o jornalera) en población activa femenina empleada, mayoritariamente administrativa. Esto se ha producido en 30 años, en el recambio de una generación».
El proceso se aceleraba en el último decenio, cuando se entrecruzaba con la «tendencia demográfica de larga duración provocada por la primera industrialización», la reducción de las dimensiones de la familia de 3-4 hijos a 2 hijos o al hijo único. Esto también había permitido la escolarización de masas, que se hizo posible por las familias menos numerosas y el papel del Estado en la educación pública, y también en este contexto la educación superior se generalizaba a la composición femenina.

(Extraído del texto Lotta comunista. II modelo bolscevico1965-1995, de próxima publicación).

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