Hacia la próxima crisis


El debate sobre el ciclo está una vez más en la encrucijada entre la recuperación, la ralentización y la recesión. Es una situación que ya ha sido verificada en los últimos años, determinada por el contraste entre los factores que atestiguan una estabilización relativa y otros que presagian nuevos desequilibrios o rupturas. 
Mario Draghi habla de ello como un estado de «acrecentada incertidumbre general». Es la incertidumbre de la nueva fase estratégica del imperialismo en la que, dadas las condiciones de reparto del capital social, los espacios para una división internacional del trabajo han sido relativamente restringidos, acentuando las tensiones y los desequilibrios, pero sin que esto produzca todavía choques y fricciones agudas entre las potencias al nivel de una ruptura del orden. 

" Momento Tocqueville" para el europeísta Macron.


1. Observatorio de parís
Publicamos este artículo que aparece en el periódico de los compañeros franceses de "L'Internationaliste ".  

«El 9 de septiembre de 1715. cuando el cadáver de luis XIV.fue llevado con gran pompa de Versalles a Saint-Den is, un hecho sorprendió a los presentes: por primera vez. la procesión.funeraria del soberano estaba conformada esencialmente solo por la casa real. El municipio parisino. las parroquias. los gremios profesionales. los parlamentos. cuyos representantes habían asistido al funeral de Luis XIII. esta vez estaban ausentes. El absolutismo había tenido demasiado éxito y había aislado a la corona de lo que posteriormente se llamarán los "cuerpos intermedios" y la sociedad civil. Sabiendo que no tenían ninguna influencia sohre la evolución de los asuntos públicos. se fueron distanciando. y salieron de la pasividad solo para defender sus privilegios. [...] 
Aquí tenemos al Estado como el único responsable del interés público. ¿Será capaz de asumir tal carga? En su texto L' Ancien Régimen et la Révolution. Toc­queville piensa que no: llega una crisis y "el gobierno central teme su aislamiento y su debilidad; le gustaría revivir para la ocasión las influencias personales o asociaciones políticas que destruyó: los llama al rescate: pero nadie llega y cada vez se asombra al descubrir que las personas a las que había quitado la vida están muertas··. ¿Cómo no podemos pensar en Macron flente  a los "chalecos amarillos"? Entre el palacio del Elíseo y las plazas no hay nada».

Por una lucha salarial a nivel europeo


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó a finales de noviembre su Informe mundial sobre los salarios, actualizado a los datos de 2017. El resumen es que en el año en cuestión el incremento salarial a nivel mundial ha sido el más bajo desde 2008, a pesar de la recuperación económica en marcha y de un índice de paro a nivel mínimo. 
Según un estudio UBS sobre 48 países entre países desarrollados y emergentes, el índice de desocupa­ción, de hecho, ha bajado del 8% de 2010 al 5,2% del septiembre de 2018, «el nivel más bajo desde el 5% de 1980» (Financia/ Times, 6 de diciembre). 
En la euro-zona está en el 8,1 %, el más bajo desde 2008, el año en que empezó la crisis. Y entonces ¿por qué, en estas condiciones en el mercado de la fuerza de trabajo, no ha empezado de nuevo el crecimiento salarial? Es el enigma que intentan descifrar desde hace tiempo centros de gobiernos y bancos centrales.

La plaza televisiva en la reestrcuturación europea


Durante las semanas posteriores a las conmemoraciones oficiales delcentenario del final de la Primera Guerra Mundial, el arco de Triunfo y los Campos Elíseos han regresado al centro de la atención de los medios de comunicación internacionales. En París. solo se han contado unos pocos miles de participantes, pero en toda Francia los "chalecos amarillos" en las manítestaciones de los últimos sábados fueron entre 150 y 300 mil. 
Se trata de un movimiento interclasista, nacido en Internet, apoyado por las redes de televisión de información continua. y que se ha logrado sin los «organismos intermedios» (sindicatos, partidos, etc.). Su acción simbólica fue el bloqueo de las rotondas. Un movimiento numéricamente débil. pero ampliamente apoyado por la opinión pública.

Crónicas del nuevo ciclo político en Europa


En Francia, la relación con Estados Unidos y, en general, la proyección de potencia se basan en la tradición gaullista. El general Charles de Gaulle no pone en duda la alianza con Washington, pero reclama la autonomía de París, también sancionada sobre el plano de la disuasión nuclear. Respecto a Europa, a pesar del acento en las naciones, De Gaulle elige el anclaje renano con respecto al imperio colonial francés: a la independencia de Argelia en 1962 le sigue, al año siguiente, el Tratado del Eliseo. Francois Mitterrand confirma y refuerza la dirección estratégica europea,en particular con la alineación renana de 1983 y luego en la relación con Helmut Kohl, el canciller de la reunificación alemana. Hoy, Emmanuel Macron reclama una filiación de esa tradición, declinada en la forma de un gaullismo europeo y en el concepto de «soberanía europea». 
Gran Bretaña ha contado históricamente con una relación especia! con Washington, pero ahora ve minados los dos pilares principales de su política exterior: el nexo atlántico es un cierto frenteal unilateralismo estadounidense, y la relación con Europa es puesta en cuestión por el Brexit, una salida de la UE que se está revelando desgarradora y contraproducente. 
En las colisiones globales, la capacidad de Europa de desempeñar un papel en la contienda está vinculada a su grado de cohesión interna. El déficit de centralización europea, legado histórico de la afirmación secular de los Estados nacionales, es un obstáculo para la proyección de potencia y abre las puertas a las crisis e interferencias externas. La adaptación a la nueva escala de la contienda ha impuesto un proceso atormentado de ruptura y cesión de la soberanía, particularmente sufrida en Estados como Francia o Gran Bretaña porque reclaman tradiciones nacionales ininterrumpidas de la Edad Media y un pasado imperial, con los mitos de la grandeza universalista y de la libertad insular.


Crónicas de la Ruta de la seda


Pekín debate su proyección imperialista

Según Walter Russell Mead, «fue Lenin y no Tucídides quien previó el desafio frente a China: lo llamó "imperialismo "y dijo que conduce al colapso económicoy la guerra». El historiador norteamericano sostiene que «el problema principal de China no es la resistencia de los EE.UU. a su ascenso». Sino que «las dinámicas internas de su sistema económico obligan a sus go­bernantes a elegir entre ajustes económicos desestabilizadores y lacerantes.
o una política de desarrollo expansiva que conduciría al conflicto y aislamiento externo».
«Len in pensaba escribe Mead en el Wall Street Journal- que los países capitalistas en la posición de China fueron condenados a una serie de guerras y revoluciones». 
Pero responde: «Afortunadamente. Lenin estaba equivocado. Setenta años de historia occidental después de la Segunda Guerra Mundial muestran que, con las políticas económicas correctas, una combinación de poder adquisitivo creciente y una integración económica internacional, pueden trascender las dinámicas impe­rialistas del siglo XIX y principios del XX». 
Mead concluye que «si China no aprende de estos ejemplos. permanecerá atrapada en la "trampa de Lenin donde la estrategia para la estabilidad interna produce una coalición antichina cada vez más potente en el mundo».

Las relaciones de la extrema derecha española con el Ejército y la Iglesia


La irrupción de VOX en el panorama político español ha provocado que muchos hayan reparado en un partido cuyo programa contempla un estricto control de la inmigración y las fronteras, la suspensión de las autonomías, la eliminación de casi todos los impuestos salvo un IRPF máximo del 21% o medidas contra el fundamentalismo islámico. Una propuesta electoral que ha encontrado en el Ejército y en la Iglesia apoyos para difundir al resto de la sociedad unos fundamentos que recuerdan más al oscuro siglo XX que al XXI.

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Las relaciones de la extrema derecha española con el Ejército y la Iglesia


Pensar europeo


Francia presiona a favor de un ejército europeo; andando con pies de plomo también Alemania se mueve en la misma dirección. Berlín, además, querría un Consejo de Seguridad de la Unión, y la posibilidad de tomar las decisiones de política exterior por mayoría. Autonomía estratégica de la UE y sobenmía europea, las banderas ondeando desde París, sin embargo no significan una ruptura con América, sino un pilar europeo dentro de la OTAN. Solo de esta manera una po­lítica exterior y de defensa común puede ser aceptada por los demás Estados de la Unión, superando las sospechas de los polacos pero también los temores de los alemanes, que quieren reequilibrar pero no comprometer la relación atlántica. Sin embargo aún así Washington ha confirmado la histórica intolerancia por los organismos del Viejo Continente; Donald Trump ha añadido únicamente su estilo de demagogo televisivo y de social media, compuesto por desprecios e insultos para captar la atención. 
También para la federación del euro París tiene sus propuestas. Ha obtenido el consenso de Berlín para un presupuesto común, pero no está claro, dicen con malicia los ingleses, hasta qué punto el acuerdo sea una tapadera que oculta el estancamiento sobre capítulos de mayor peso, como el seguroo común sobre los depósitos bancarios. Por su parte, Londres no sabe cómo librarse del berenjenal del Brexit: de hecho, el compromiso con Bruselas mantendría la unión aduanera a tiempo indefinido; no sabemos si el gobierno de Theresa May soportará el revés. 
Durante la evolución convulsa del nuevo ciclo político en Europa existe un hecho cierto: el eje entre Francia y Alemania sigue siendo el dintel del imperialismo europeo, y las oscilaciones internas no parecen haber bloqueado la contrafensiva política renana. Por esto es todavía más arriesgado, en Roma, el chantaje del gobierno Lega Cinco estrellas, que cree poder sumarle a débito los empujes propietarios a la impunidad fiscal para el Norte y la asistencia estatalista para el Sur. Los trabajadores tienen que rechazar la demagogia de su política, un espectáculo permanente estudiado para impedir cualquier reflexión: con sus pequeños Trump de imitación, hoy nos endilgan sus fanfarronadas soberanistas. La clase dominante organiza sus poderes a escala europea. Para combatirla, pensar europeo es indispensable. 
Francia ha llegado al tercer tiempo de la reestructuración europea. El primero fue marcado en 2017 por la reforma del código del trabajo, con medidas dirigidas a ampliar la contratación empresarial, reducir para los empresarios los costes y los vínculos para los despidos, fusionar las diferentes estructuras repre­sentativas empresariales. 

Es posible reconstruir el internacionalismo


PUEDE HACERSE

Los ritmos de crecimiento del ciclo mundial distan mucho de ser insignificantes, pero pese a ello existe una evidente inquietud; se terne una recaída de la economía mundial. En general, preocupa la enorme deuda, incrementada en un 60% con respecto a 2007. Esa inquietud. Además, está alimentada por las posturas proteccionistas y los aranceles de Donald Trurnp y las crisis entre las potencias emergentes, como en Argentina y en Turquía, cuya fragilidad se debe al fortalecimiento del dólar.
Dicho esto, la presión norteamericana sobre China es pesada; Pekín ha devuelto golpe por golpe, pero su potencia está siendo puesta a prueba. La directriz de la Ruta de la Seda empiza a provocar reacciones en Asia; algunos proyectos han sido anulados. Otros revisados, surgen problemas de endeudamiento de los países contratantes difíciles de afrontar. Por ahora la confrontación más grave entre Washington y Pekín se limita a las disputas comerciales, pero nadie ha renunciado a los desfiles armados (buques. aviones. misiles. submarinos) en todo tipo de ejercicios. La CNN ha anunciado un próximo gran ejercicio norteamericana en el Mar de China meridional y en el estrecho de Taiwán, en una escalation que aumenta la tensión en Asia.

La ley en España establece


La ley en España establece que para cobrar la pensión contributiva completa se han de haber cotizado como mínimo 35 años y la edad de jubilación está establecida en los 65 años.

Hasta la reforma citada anteriormente del régimen de pensiones, los diputados y senadores que hubieran mantenido su escaño durante 11 años podrían percibir la máxima; con 9 y 11 años, tendrían derecho al 90%, y al 80% los que habían sido diputados o senadores entre 7 y 9 años.

Privilegios, ésa es la palabra que sirve para definir el estatus del que disfrutan sus señorías y cargos públicos. Así, por ejemplo, la reforma fiscal que aprobó el Gobierno el pasado año, la mayor subida de impuestos de la democracia, no afecta a todos por igual. Y es que hasta el 75% de los ingresos reales de los políticos está libre de impuestos. En concreto, entre el 40% y el 75% del sueldo real de diputados, senadores y, en general, cualquier cargo de representación pública, goza de exención fiscal. Es decir, no tributa a Hacienda, gracias a las abultadas dietas que cobran sus señorías.
  
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